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La Muda Palabra
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La sombra
¿Dónde están ahora,
Adónde han ido,
aquel raro pájaro,
ésa Maga,
Las flores que se abrían
A tu paso,
Las alas que batían en mis pies
alzando el vuelo
sólo por verte?
Dime dónde están
Para ir por ellos
y traerlos aquí
junto a mi infinita soledad.
................................
Quise la compañía
De tus besos,
La caricia de tu voz
y el abrazo de tu piel.
Quise unir mi sombra con la tuya
Y que de ése modo fuesen sólo una.
Quise, bajo esa sombra,
Resguardar nuestros sueños.
Que tú nunca volvieses a estar sola,
Y yo, que siempre fui mujer muy sola,
Quise, junto a tu sombra, dejar de serlo.

Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-CompartirIgual 4.0 Internacional.

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1 comentarios:
¿Por qué será que la felicidad es aburrida y el dolor hermoso?
¿Por qué será que, al final del día, es nuestra soledad la que siempre nos acompaña?
Muy hermosos los tres últimos versos. Quedaron dos soledades y una (o dos) impotencias. Y un bonito verso.
Algo es algo.
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